La humana que da vida a “Oteaba Auer” quiso olvidar aquel conato subversivo (enlace al Enfrentamiento) y se la llevó de turismo a la “Playa de Las Canteras” en la vida real. La vistió de flor aunque la puso en un cubo para evitar sospechas en la gente que paseaba por la orilla.
Aterrada, al ver los utensilios, Oteaba pensó que iba a ser enterrada y, en un descuido de su dueña, saltó hacia le mar. ¡Oh que sensación tan extraña! Estaba húmedo , frío, las olas se movían sin scripts y en el horizonte se veían muchos barquitos de papel sin necesidad de poner el zoom.
Hasta ella llegó una pequeña zodiac sin motor ni tripulación. Estuvo largo rato contemplándola mientras pensaba que el mundo de los humanos no era tan diferente al suyo, como ellos creían.
Pasaron las horas y su dueña la devolvió al mundo virtual; pero Oteaba quería experimentar más sensaciones…Sabiendo que la música era una de las debilidades de la humana, se fué a una playa enlatada donde bailó sin parar “El veranito” de un tal G. Dan izetti que, al parecer, se dedicaba al telemarketing vendiendo elixires de amor.
Ahora se pasa el día elucubrando como fundar el P.A.L.O (Partido de Avatares Libres Objetores). Recorrerán el Metaverso reivindicando su derecho a transitar por cualquiera de los mundos virtuales o reales sin temor a represalias humanas
Ésta es la imagen seleccionada para la campaña. Oteaba Auer







