jueves, 21 de abril de 2011

La estética de los kilos en Second Life


Mucho tiempo ha pasado desde que Oteaba Auer sacó estas fotografías en una discoteca  Second life que ya no existe. Allí  las chicas pasadas de kilos se lo pasaban en grande y no les gustaba ver a las de menos peso en su lugar. Algunas muy orgullosas, exibían sus imágenes en las paredes.  En el 2009, Oteaba subió parte de ellas en un post titulado “La estética del sobrepeso en Second Life” (Enlace).  Hoy, por causalidad, encontró otras perdidas en un disco externo de sus neuronas…
¡LLega el verano!
       Fotos: Oteaba Auer
Romántica
A la luna en Harley ...              
Vivir sin el móvil es... no vivir mi amoll                 
A veces me gustan unos chupitos de sangre....¡Rejuvenecen!...jijiji
Otras veces, cuando me enfado...¡saco mi faceta draconiana!!! uhhhh!!
Pero siempre las aguas vuelven a su cauce y....llega la hora de dormir...¡Hasta mañana Oteaba Auer!


lunes, 11 de abril de 2011

Venecia en Second Life

Aprovechando la estancia en Italia, Oteaba Auer llegó  a la romántica Venecia. Dicen que de allí nadie sale sin un amor y ella quería su parte del pastel…Lo peor era la falta  tiempo para cruzar los más de 400 puentes con los que cuenta la ciudad.

Cuando llegó al ”Puente Rialto”, el más antiguo de los cuatro que cruzan el “Gran Canal”, encontró dos turistas  aguardando la llegada de un guapo y fornido veneciano.  Le indicaron que debía sentarse como  Victoria Beckham. A la más blanquita  le faltaba un zapato que perdió cuando por equivocación se fué  a ligar en el “Puente de los Descalzos”

Cansada de esperar, se fue a su aire. Llegó a la Plaza de San Marcos y vió a un anónimo veneciano disfrutando de las palomas. Después de dos o tres reojos, se ofreció de  cicerone. Primero le mosró la fruta y la pescadería  del “Mercado Rialto”…después paseo en góndola…Al bajar, nerviosilla,  casi cae al canal; pero aquellos poderosos brazos la sujetaron salvándo la sua vita.
Después la invitó a navegar bajo el “Puente de los Suspiros”. Le contó que lleva este nombre porque en una época los condenados a cadena perpetua, al pasar por allí, suspiraban de  pena por ser la última vez que verían juntos al mar con el cielo.

Por su amabilidad, Oteaba insistió, ma non troppo, en invitarle a una cerveza. A Anónimo Veneciano le faltó tiempo para aceptar y le confesó su nombre, “Achile Lauro”  como el crucero turístico secuestrado hace años en el Mediterráneo, le dijo muy orgulloso y desapareció sin cantarle el “Oh sole mío!
Oteaba ha caido en una profunda melancolía recordando a su imaginativo gondolero…Con profunda emoción, recuerda el ayer, cuando todo en Venecia le hablaba de amor…¡que triste y sola está Venecia sin su amor!.....Su estado me preocupa…a saber si este mal tiene cura…

ENLACE DIRECTO:

viernes, 1 de abril de 2011

Cinecittà en Second Life

Esta vez, Oteaba Auer voló a Roma para visitar los viejos estudios de cine “Cinecittà”  según la época dorada del cine Italiano . entre  los años 1937 y 2002. Lo primero que encontró fue un cartel de la famosa película de Fellini  en que a causa de la construcción del metro de Roma  encuentran una casa enterrada con unos frescos en sus paredes…

Todavía quedaban decorados  y una cámara de cuando rodaron Ben Hur o ¡Qvo Vadis!….
Al ver uno de Spaguetti Western, pensó que tal vez Clean Eastwood, debido a la crisis,  habría regresado a “Por un  puñado de dólares”

Cuando se disponía  a entrar en el cine se encontró con un viejo amigo  poeta de la época  en que tenía un localcito  llamado “Oteblues Jazz Club”. Por allí recalaba cada media noche y se acomodaba en un banco para recitar sus vivencias secondlifianas.

El Piloto Emor  (nombre del poeta) y Oteaba, pasaron de ir cine y se sentaron de charleta  al lado de un viejo banco. Timidamente, el chico le obsequió un poema que había escrito para ella hacía long long time…

Decía así:
"Míralos
 pasan deprisa
 regalan y roban la vida
 se llevan las lágrimas y las sonrisas.
 Hay un banco que sobrevivirá mi nombre
 y una mujer sin rostro llevará un corazón de poeta en el bolsillo de su tejano
 ...que difícil es querer sin amarte, amiga
 sabes que me basta un poco de mar, un banco y un blues que nadie conoce para soñar un poco
sabes que un tango no basta para robar un beso
que vagabundo soy, colchón es el suelo y techo la noche y el cielo
 que tanta ternura me trae dentro de mi, y que poco me conozco
 y este verso tan tuyo que mis manos lo derraman a medianoche de pronto
 es un vuelo sin conciencia en un sueño de madrugada
 que me ahogo si no siento lo que siento
 y estoy harto de llorar por dentro
 Míralos
 pasan corriendo
 y nada fue lo que soñaba
 y vivo en un sueño de noche
 con los bolsillos vacíos y los ojos brillantes
 y un par de dudas sin recipiente
 una sonrisa, un pasado y un presente
 es mucho más de lo que este verso esperaba
 nacido en un paisaje labrado a retales
 y con nombre de mujer... Oteaba."